La banca privada sale de compras

Las entidades toman posiciones para ganar músculo y aumentar su ración de un negocio que gestiona más de medio billón de euros

La banca privada se mueve para crecer. Las noticias sobre operaciones de banca privada son recurrentes y ni siquiera durante los peores meses de la pandemia se frenaron. Las entidades españolas son las más interesadas en comprar o fusionarse para hacerse con un trozo mayor del pastel de un negocio que cerró 2020 con un patrimonio bajo gestión de 553.000 millones de euros y que cuenta con más de 520.000 clientes. 

Las razones que motivan este proceso de ‘reajuste’ de la banca privada se derivan de su necesidad de ganar masa crítica para hacer frente a sus necesidades de capital, de regulación y de tecnología. «La escalabilidad es un factor determinante para la rentabilidad final de estas entidades, lo que hace que en banca privada el tamaño importe», apunta Jorge Coca, profesor del IEB.