La banca busca su carta de navegación

La gestión del riesgo de crédito, el reforzamiento de la solvencia y el desarrollo de modelos sostenibles marcarán el rumbo del sector

Dicen los marinos que «en poca agua poco se navega» y que «no está en mano de piloto que deje el viento su soplo». Algo así parece estar sucediendo con el negocio bancario conforme se adentra en 2021, que se antoja un mar financiero de aguas procelosas. Los bancos buscan cartas marinas que les permitan aumentar su rentabilidad, pero se encuentran con la dificultad de la prolongación de tipos de interés reducidos, la necesidad de seguir bregando con los ajustes de costes, riesgos crediticios al alza y la presión regulatoria que no ceja.

Los bancos españoles no son excepción ante estos retos. El pasado año ya fue bastante complicado y los resultados del conjunto de 2020, aun siendo desfavorables, han sido mejores de lo esperado. De hecho, de las presentaciones de cuentas que se han producido en las últimas semanas han rezumado fundamentalmente términos como «prudencia», «ajuste» y «provisiones».