El regreso de los fondos de retorno absoluto

Recuperan protagonismo por su pretendida capacidad de generar retornos positivos en cualquier situación

Los fondos de retorno absoluto estuvieron muy de moda en los años 2015 y 2016, cuando fueron comercializados como un producto capaz de ofrecer retornos positivos en cualquier circunstancia de mercado. En concreto, en Europa sumaron entradas de 60.000 y 35.000 millones de euros respectivamente, según datos de Morningstar. Sin embargo, su decepcionante comportamiento en 2018, un año nefasto para todas las clases de activos, provocó el descrédito de la categoría. Se produjeron flujos de salida de 43.000 millones en 2019 y de 23.000, en 2020.

Ahora bien, todo parece indicar que se han girado las tornas en 2021. En lo que va de año, han entrado 12.000 millones de euros en este tipo de productos, caracterizados por no seguir ningún tipo de índice, por su elevada flexibilidad y por poner el énfasis en la preservación de capital a través del uso de posiciones largas y cortas, así como de instrumentos financieros derivados.