El precio de «hacer lo correcto»

Las grandes corporaciones se adelantaron a los gobiernos con sus «sanciones a Rusia». Ahora, esperan la factura

Occidente responde a la guerra iniciada por Vladimir Putin con una unidad política que pocos habrían pronosticado apenas unos días antes de que los tanques rusos cruzaran la frontera con Ucrania. Las decisiones adoptadas por la Alianza Atlántica y la Unión Europea han sido mucho más robustas y mucho más rápidas que las aplicadas con motivo de la anexión de Crimea en 2014.  

Pero lo realmente llamativo es la reacción empresarial. Cientos de compañías internacionales han tomado medidas desde retirarse completamente del mercado a suspender temporalmente la actividad -atendiendo más al coste de oportunidad reputacional de no hacerlo que al lucro cesante-.