¿Qué hacemos con el bitcoin?

El bitcoin abandonó su imagen de inversión para 'frikis', pero los riesgos de esta divisa sin regular son muy elevados

Alberto Fernández trabajaba como informático en 2013 cuando escuchó hablar del bitcoin por primera vez. Atraído por el romanticismo y la rebeldía de una moneda virtual que prometía arrebatar el poder a los bancos centrales, se involucró en las comunidades de desarrolladores de la criptodivisa.

«Eran frikis no, lo siguiente», cuenta. «Era un movimiento de rabia. Cuando se creó el bitcoin, acababa de quebrar el sistema financiero y se intentó plantear uno distinto que no fuera controlado por nadie sino que fueran los matemáticos los que manejaran su gobernanza. Le vi gran potencial», explica.