El duopolio que tumbó a Amazon

La caída de miles de webs causó pérdidas millonarias y levantó un interrogante: ¿Cómo garantizarán los gigantes de Internet su negocio?

Ocurrió el 8 de junio unos minutos antes del mediodía. Las webs más importantes del mundo —desde medios de comunicación como New York Times, BBC y Financial Times a compañías de comercio electrónico de la talla de Amazon— se vinieron abajo a la vez, creando una gran confusión entre los internautas. Una actualización defectuosa por parte de un proveedor de servicios en la nube (Fastly) era la causante de la caída masiva. Logró solucionarse en una hora.

Pero el apagón de Internet provocó pérdidas millonarias en algunas empresas —se calcula que Amazon llegó a omitir ventas por valor de 32 millones de dólares en ese tiempo— y dejó en el aire muchos interrogantes: ¿cómo es posible que las corporaciones más poderosas del planeta queden expuestas ante una mala praxis por parte de una compañía de poco más de un millar de empleados? O, como se preguntaba un usuario de Twitter después de lo ocurrido: «¿Cómo puede ser que Amazon dependa de que un tío se equivoque de botón para que todo salte por los aires?».