Crisis pasadas, errores futuros

Las dos crisis más duras de la última generación podrían acabar con el neoliberalismo y alumbrar una nueva economía de mercado

El 15 de septiembre de 2008, la quiebra de Lehman Brothers por su exposición a las hipotecas subprime provocó un pánico financiero que, en muy poco tiempo, extendió sus tentáculos a todos los rincones del planeta.

Desde las oficinas de Renta 4 en Madrid, el gestor Celso Otero miraba las pantallas de Bloomberg y veía cómo, día tras día, los bancos sufrían caídas del 5 y del 10 por ciento que, después, fueron contagiando al resto de negocios.