Capital riesgo (y emocional)

La implicación de los fondos de capital riesgo con las empresas en cartera les convierte en la solución al coronavirus que la economía espera

A Eduardo Navarro le gusta recordar una de sus mejores operaciones, la venta de Indo Optical a la firma de private equity Ergon. Se siente orgulloso. En los tiempos oscuros de la pandemia, el presidente ejecutivo de Sherpa Capital rememora con satisfacción una transacción por la que su fondo ganó el año pasado el Premio al Capital Privado en España. 

Durante los cinco años en los que fueron el accionista mayoritario de la compañía, Indo Optical pasó de un ebitda negativo de tres millones de euros a otro positivo de más de seis millones. Y es que, al contrario de la imagen que suele transmitir el mundo del capital riesgo, tanto o más importantes que las ratios de beneficio o las previsiones de resultados son las historias de éxito.