Más allá del PIB

La gran referencia macroeconómica es objeto de furibundos ataques y numantinas defensas

Los meses de octubre y noviembre son ese momento del año en que instituciones multilaterales, gobiernos y empresas van echando el cierre a sus cuentas del curso corriente y realizan proyecciones para el próximo año. Las que dan los organismos estadísticos públicos son particularmente relevantes porque sirven de referencia para determinar cuestiones tan relevantes como, por ejemplo, conforme a qué inflación tienen que revisarse salarios o pensiones o que PIB se va a usar para determinar límites de endeudamiento.  

Realizar proyecciones económicas es particularmente delicado en algunos momentos. El entorno pospandemia es uno de ellos. Demasiada confusión, demasiada ansiedad y demasiados problemas inesperados (desde graves en las cadenas de suministros hasta aumentos considerables de los costes energéticos) que retrasan una recuperación económica que, en cualquier caso, no puede ser otra cosa que sólida.