La kriptonita iliberal europea

Polonia protagoniza el episodio más reciente que confronta intereses y valores en el seno de la Unión Europea

Mateusz Morawiecki.

El desafío de Varsovia a la legalidad comunitaria, por medio de un poder judicial afín al partido gobernante, confirma que nacionalismo y populismo forman una combinación tóxica para el proyecto europeo. Pero los Veintisiete han extraído lecciones del Brexit. El ejecutivo polaco choca con unas instituciones europeas dispuestas, esta vez, a denegar las pretensiones de quienes quieren una Europa a la carta. 

La sentencia del Tribunal Constitucional polaco que ha desatado la crisis proclama la primacía del derecho nacional sobre el europeo. No se trata de una cuestión de doctrina jurídica sino de la materialización de uno de los mecanismos nucleares de la ‘democracia’ iliberal que practica el partido Ley y Justicia (PiS, por sus siglas en polaco): controlar al poder judicial para eliminar obstáculos a las leyes regresivas.