Hayes contra Tilden como precedente del riesgo real para la democracia de los EE.UU.

La prueba real para una democracia no es cuando el resultado se disputa, sino cuando un candidato lo rechaza. Y Donald Trump está dispuesto a hacerlo

Las elecciones presidenciales estadounidenses del próximo 3 de noviembre están en el foco de las organizaciones que monitorizan los procesos por las continuas acusaciones de fraude.

Un informe de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) explicó que su decisión de enviar un «amplio» equipo de observadores estaba enfocada a ayudar a garantizar unas elecciones limpias. Se temía que se pudiera abusar de los recursos del Gobierno para mantener el poder; la desinformación (las denominadas ‘fake news’) se estaba difundiendo y se utilizaba un lenguaje incendiario.