Adiós a la estrategia de la persuasión

Biden y sus colaboradores han llegado a una conclusión en las últimas semanas: ir de «poli bueno» no funciona

Con la introducción de los nuevos y amplios mandatos sobre las vacunas, al contrario de lo que hizo en su día, Biden se ha propuesto luchar contra lo que la Casa Blanca considera el sabotaje de su agenda por parte de una minoría petulante y políticamente motivada. 

Tras varios meses desperdiciados tratando de persuadir a los funcionarios electos con reuniones bipartidistas y a los ciudadanos reacios a vacunarse a través de una campaña suave, Biden ha tenido la sensación de que no tenía más opción que aplicar medidas más agresivas, según las entrevistas con nueve asesores de alto nivel y aliados cercanos.