Si China estornuda…

La revista INVERSIÓN analiza el impacto en las carteras del bombardeo regulatorio del presidente de China, Xi Jinping

EDITORIAL ● Los inversores no han tenido más remedio que reinventar uno de los dichos bursátiles más famosos: «Si Wall Street estornuda, el resto de bolsas se resfrían». Han cambiado Wall Street por China, por el protagonismo creciente del país asiático. Los últimos grandes sustos del mercado han tenido a China en el epicentro: el coronavirus, primero, y ahora la cruzada intervencionista del presidente Xi Jinping. Lo que inicialmente parecía una disputa personal con el hombre más rico de China, Jack Ma, y sus negocios en Alibaba y Ant Group, se ha extendido a todo el sector tecnológico. Y no se ha detenido ahí. Xi Jinping está aplicando esta misma presión regulatoria a otros sectores, como el educativo, constructor y farmacéutico. 

Este estornudo chino ha provocado que los fondos que invierten en el país pierdan un tercio de lo que ganaron en 2020 o que medio billón de dólares se evaporara de los mercados de China. Y ahora entramos en la fase del resfriado del resto de bolsas. El lujo europeo ha dado el primer aviso. Y no se descarta que otros sectores se vean afectados. Este órdago, que continuará en los próximos meses, exige una nueva hoja de ruta al inversor. En este número de INVERSIÓN damos las pistas.