Pfizer. Confundir deseos con realidad

La distribución global de la vacuna de Pfizer exigirá la operación logística más grande y compleja desde la Segunda Guerra Mundial

El optimismo cotiza al alza en los mercados mundiales desde que las farmacéuticas Pfizer y Biontech anunciaron los resultados clínicos provisionales de su vacuna contra el Covid-19. La bolsa premia las expectativas —el mundo aguarda una cura que permita salir de la crisis actual— y decidió que la noticia era lo que llevaba meses esperando. La realidad, sin embargo, es más complicada. 

Llevar la vacuna a la población —la de Pfizer o cualquier otra de las que eventualmente obtendrán validación médica— plantea inmensos desafíos económicos, sanitarios, legales, logísticos, de comunicación y educación pública. A todo lo anterior se suma que debe afrontarse con carácter urgente y global.