La ola azul

EE.UU. "El escenario que más asusta a los mercados es que no haya un claro vencedor de las elecciones". Artículo de Enrique Marazuela

Mitin de Joe Biden

Las elecciones presidenciales estadounidenses están tomando una importancia cada vez más notable según se va acercando la fecha de celebración de las mismas. Las encuestas muestran una clara ventaja del candidato demócrata, Joe Biden, y no solo eso, sino también una mayoría del partido demócrata en ambas cámaras, tanto el Congreso como el Senado.

Estas previsiones son de tal contundencia que los analistas políticos están hablando de la ola azul («the blue wave») cuando se refieren a este fenómeno. Recordemos que el azul es el color identitario del Partido Demócrata, a diferencia del color rojo que usan los republicanos. 

Si bien no negamos las encuestas, sí somos un tanto escépticos en estos momentos, pues en la anterior carrera presidencial Donald Trump fue siempre la cenicienta de todas ellas y terminó ganando la presidencia.

Gane uno u otro tiene consecuencias en la economía. Pero el escenario que más asusta a los mercados en estos momentos es que no se proclame un claro ganador el día de la votación, de modo que haya un posterior periodo de indefinición, que es claramente poco pertinente en un mundo tan necesitado de decisiones como es el actual. 

De no producirse el empate técnico, el mercado descuenta que ante una victoria de Trump el escenario al que nos enfrentaríamos es el de una clara continuidad: es el discurso que ha manejado en esta campaña.

¿Qué pasará si gana Joe Biden?

En el caso de una victoria de Biden, se estima que el estímulo fiscal sería mucho más abundante, lo que implicaría una cierta presión al alza tanto de la inflación como de las tasas de rentabilidad de los bonos gubernamentales; un probable debilitamiento del dólar; y una continuidad de la política monetaria por parte de la Reserva Federal porque esta es una institución protegida de los aires políticos que le pueden llegar desde otros lados de la Administración.

El impacto en los índices bursátiles depende, en un primer momento, de las decisiones que tome en subidas de impuestos para las empresas. Recordemos que una parte del buen desempeño de las acciones durante el actual mandato de Trump ha sido por la expansión de los beneficios que se produjo tras la bajada de los tipos de tributación.

Nuestra recomendación para la situación actual no ha variado y seguimos siendo constructivos respecto a los activos de riesgo (bonos corporativos, bonos high yield, bonos emergentes y acciones). 

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