La geopolítica rebaja la tensión

ACTUALIZACIÓN DE PREVISIONES ● La recuperación tras la tercera ola será exponencial, en vez de lineal, y se proyectará también a 2022

Un analista financiero alcanza la madurez cuando llega a la conclusión de que no debe hacer pronósticos con mucha convicción ni en temas de divisas ni de geopolítica. Y es que en este campo los hechos siempre superan, y con mucho, los pronósticos. Yo añadiría que el analista financiero alcanza la sabiduría cuando interioriza la frase del famoso físico Niels Bohr según la cual es muy difícil hacer previsiones, sobre todo cuando se refieren al futuro.

Pero aceptando la fragilidad del pronóstico, sí es útil examinar las cuestiones que afectan al mundo y colegir cuál va a ser su desempeño, pues tiene una influencia en los mercados.

Nuestro punto de partida es que en 2021 erradicaremos la pandemia de Covid-19, pese a la virulencia de la tercera ola; erradicación que nos permitirá situarnos gradualmente, más exponencial que linealmente -sobre todo porque al principio apenas se notan los efectos- en una recuperación económica que se proyectará también a 2022. No habrá ningún tema geopolítico grave que empañe este pronóstico.

En un primer análisis, 2021 parece desde el punto de vista geopolítico un año más liviano que 2020.

Hemos dejado atrás las elecciones norteamericanas, hubo un acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea que permitió sortear un Brexit duro, los presupuestos europeos, incluido el NextGenEU, fueron aprobados, tenemos la certeza de que tenemos las vacunas para erradicar el Covid-19, las autoridades económicas han dado una rápida y contundente respuesta a las necesidades aparecidas tras acaecer la epidemia…

Que 2021 sea más liviano no significa que no tenga riesgos. En Europa, la retirada de Angela Merkel de la política es un reto importante para la Unión Europea y cómo se dibuja su futuro. También es necesario observar cuál es el cariz de la actuación de la administración Biden. 

No obstante, el tema que presenta más probabilidad de ser el protagonista en 2021 es la relación entre China y lo Estados Unidos o, visto desde un panorama más amplio, cómo alcanza China la hegemonía mundial.

Ya comentamos en estas líneas que no contemplamos en nuestras previsiones la llamada «trampa de Tucídides» tan maestramente expuesta por el politólogo Graham Allison, según la cual la potencia emergente, en este caso China, se enfrenta a la existente, los Estados Unidos.

La globalización ha tenido efectos muy positivos en las últimas décadas tales como la extensión del crecimiento, la moderación de la inflación, el alcance de la revolución tecnológica, la reducción de la pobreza… y puede resentirse como consecuencia de esta tensión.

Y cualquier mala noticia de la globalización lo es también de los activos de riesgo, especialmente de las acciones. Estaremos atentos. 

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