Empieza la fiesta. ¿Acabará como la de los años veinte?

Los fondos de capital riesgo están ansiosos por invertir los 3.900 millones que tienen disponibles para España

Como puede leer en las páginas de la revista Inversión, llegará una auténtica avalancha de dinero desde Bruselas. Europa inyectará a España 140.000 millones de euros.

Por su parte, cuando vuelvan, los turistas internacionales traerán 110.000 millones de euros y los españoles han estado ahorrando casi 50.000 millones de euros por miedo al futuro y ante la imposibilidad de gastar en ciertos sectores, con los depósitos de los hogares superando los máximos históricos. Habrá una ola de gasto.

Las grandes empresas internacionales han acumulado toda la caja que han podido, financiándose a tipos ridículos. Tienen que invertirlo, por lo que se aproxima una ola de adquisiciones.

Durante la pandemia ha crecido el ahorro de las familias y los estados han creado una gran cantidad de dinero nuevo para potenciar la salida de la crisis.

Además, la vacuna es ya una realidad que hará que, muy probablemente, ciudadanos y empresas perdamos el miedo, trayendo un rebote de gasto e inversión que recordará a los felices años veinte.

Si hace memoria, recordará que tras la gripe española, en los años veinte, se desató un periodo de prosperidad, alegría y burbuja especulativa que culminó en el crash de 1929 y la consiguiente Gran Depresión.

Ahora mismo los fondos de capital riesgo están ansiosos por invertir los 3.900 millones que tienen disponibles para España. Hay ya cuatro billones de euros de capital riesgo en el mundo colocados en empresas que quieren crecer con adquisiciones.

Los que operamos en el mercado de fusiones y adquisiciones vemos cómo se está creando una burbuja de precios debido a que los capitales riesgo tienen mucha presión por invertir.

En el 2021, la actividad económica va a rebotar como un muelle, pues hay un verdadero afán por recuperar el tiempo perdido.

El periodo de bonanza que viene estará endulzado por la relajación de la guerra comercial entre EEUU y China, gracias a un Joe Biden más conciliador que su antecesor.

Igual que la expansión de los Estados Unidos se basó en los años veinte en una profunda transformación productiva dominada por la innovación técnica, veremos en los próximos años un incremento en la productividad generada por las nuevas revoluciones en robótica, 5G, inteligencia artificial, la nube, trabajo remoto, impresión 3D, entre otros.

Esperemos que hayamos aprendido la lección y esta fiesta en la que entramos no acabe como la de los alegres años veinte.

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