El semestre alemán y el legado de Angela Merkel

La canciller alemana interpreta ante la reconstrucción poscovid un papel radicalmente diferente al que adoptó durante la crisis iniciada en 2008

Angela Merkel participaba hace un año en un foro abierto en la localidad báltica de Straslund. Alguien preguntó qué querría que se dijera sobre ella dentro de medio siglo. Tras unos instantes de reflexión, contestó lacónicamente: «Que lo intenté».

La ‘kanzlerin’ parecía entonces resignada a terminar su mandato en 2021 contestada por su propio partido, asediada por el ascenso de la extrema derecha y frustrada por el estancamiento del proyecto europeo. Hoy, con una popularidad interna del 83 por ciento e investida del liderazgo moral y político de la Unión Europea (U.E.), confía en que su recuerdo se resuma en un «lo conseguí».